Posteado por: Concha Huerta | 16/05/2013

Tres restaurantes en Glasgow

Lluvia, frio. Me despierta la luz a las 5:30, que pronto amanece en estas tierras. Hago mis ejercicios, desayuno, trabajo y todavía son las 8 de la mañana. Los cristales empañados y húmedos. El viento silba entre los quicios. Me sorprende ver a la gente caminar sin más protección de alguna capucha. Yo me peleo con el paraguas y termino refugiándome en las tiendas a esperar que escampe.

A las 12 una cita en TwoFat Ladies, uno de mis restaurantes favoritos de Glasgow. Ocupamos nuestra mesa junto a media docena de comensales y aprovechamos para probar el menú del día, cema de calabaza y lubina a la plancha con puré de zanahoria, con una copa de Moulin de Columbard, con un toque floral muy elegante. El pescado sabroso y con la piel crujiente. Two Fat ladies es una dirección imprescindible para los amantes del pescado en Glasgow. De postre probamos una selección de cremas brulee de manzana, chocolate blanco y frambuesa. Deliciosas.

???????????????????????????????Lubina. Two fat Ladies

Por la noche mesa en Amarone muy animado a partir de las siete. La ensalada caprese, mi test particular de los restaurante italianos, sobresaliente.  El queso en su punto de acidez y los tomates autenticas joyas de otro tiempo. El crostini de homgos crujiente y con un agradable toque de especias. Continuamos unos linguini con pescados escoceses y salsa de tomate natural y un risotto de cangrejo y gambas fresquisimos. No en balde Amarone ha sido seleccionado como el mejor restaurante de Glasgow en 2012.

amaroneLinguini con frutos del mar. Amarone

De despedida volvemos a The Grill on the corner donde el domingo disfrutamos de una pularda rellena de cebolla y salvia con patatas al horno y verduritas de estación deliciosas, regada con  un Borsao Garnacha ligero y redondo que no conocía. Hoy probamos una hamburguesa antológica con queso y cebolla pochada y un solomillo en su punto. La parrilla de este restaurante nunca defrauda. Y de postre un helado de vainilla con frutos de los bosques de Escocia. Las mejores mesas para quien visita a Glasgow.

???????????????????????????????Pularda rellena. The Grill on the corner. Fotos: C. Huerta

Two Fat Ladies. 118A Blythswood St, Glasgow G2 4EG. +44 141 847 0088

Amarone. 2 Nelson Mandela Place, Glasgow, G2 1BT. Tel: 0141 333 11 22

The Grill on the Corner. 21-25 Bothwell St, Glasgow, G2 6NL. 

Posteado por: Concha Huerta | 13/05/2013

Crónica de un estreno

Royal Conservatory of Scotland. 19:30. Ocupo mi butaca en el centro de la sala que poco a poco se va llenando de mejillas sonrosadas, volvio la lluvia y el frío. En el escenario las paredes del palacio del settecento donde transcurre All’s well that ends well de Shakespeare, la comedia que estrenan M y sus compañeros esta semana.

Tras las arcadas aparece la condesa viuda que despide a su hijo reclamado por la reina de Francia. Junto a ella los cortesanos y Helena, la joven que baja cuna y gran belleza que le ama en secreto. Junto a la viuda, M caracterizada de payaso, pícaro e ingenioso, que se enzarza en absurdas luchas dialécticas. Primeras sonrisas.

En la corte de Francia la reina agoniza y ni sus médicos ni sus valientes encuentran el remedio. Entre ellos  Parolles, estrafalario capitán que influirá en el joven conde y tras incontables malentendidos terminara arrastrándose por unas monedas. Aventuras, lances amorosos y una heroína dispuesta a todo para alcanzar su sueño, el amor del joven conde.

No conocía esta comedia de Shakespeare y sus dos horas y media me pasaron en un suspiro. Quizá por la energía de estos jóvenes que luchan por encontrar un camino en la vida. Quizá por el orgullo de ver sobre las tablas a un ser tan querido. Un milagro para una española en tierras de Escocia. Mi enhorabuena a M y a sus compañeros por esta representación tan divertida.

alls well that ends well5

Posteado por: Concha Huerta | 10/05/2013

Primavera en Glasgow

Barajas T4, Heathow T5, siete horas de viaje entre vuelos y conexiones me trasladan a Glasgow una mañana de primavera. Al aproximarnos el capitán nos informa que hace sol y 21 grados. Risas del pasaje, en Glasgow siempre llueve y hace frío, no en balde comparte latitud con Copenhague. Sin embargo  al acercarnos descubro praderas de ensueño y las aguas brillantes de la cuenca del Clyde bajo un cielo añil impoluto. 

Al llegar descubro que mi maleta perdió la conexión y una empleada con un inglés canturreado me asegura que me la enviaran en el transcurso de la tarde. A los veinte minutos asciendo las colinas del centro y encuentro a M sentada al sol en las escaleras del Real Automóvil Club transformado en hotel hace cuatro años. Una sorpresa.

Tras asearme rudimentariamente, mi neceser estaba en la maleta, me asomo a la ventana y disfruto de la vista. La primavera enciende los cerezos y los brotes de robles y hierbas, mientras una gaviota revolotea entre las chimeneas victorianas que coronan las fachadas de color arena. Imagen inusual de Glasgow que bien refleja mi propia alegría ante el reencuentro.

blythswood square p  Blythswood Square. Glasgow. Foto: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 06/05/2013

Klee en la Juan March

Mañana de primavera, brisa fresca. Las fachadas luminosas, los bulevares tapizados de hierba nueva, los castaños de indias cuajados de racimos blancos. José Ortega y Gasset, Castelló y Padilla. Encuentro la ciudad más hermosa esta primavera. Será por las ansias de color tras un invierno de lluvias.  

En la Fundación Juan March un recorrido por la obra y las ideas de Paul Klee, uno de los maestros míticos de La Bauhaus, la institución que marcó el futuro de las vanguardias a principios del s. xx. Un proyecto que cambio la concepción del arte y la arquitectura de un modo radical y único.

Descubro obras y génesis que Klee centraba en cinco áreas, la naturaleza, fuente inagotable de la inspiración artística, el movimiento, origen de la forma, el color, materia del maestro Kandinsky, el ritmo y la construcción geométrica. Un universo personal que Klee desbroza en decenas de líneas, planos y flechas.

Me imagino tomando apuntes en un patio soleado de la Alemania de Weimar mientras el maestro Klee desarrolla los fundamentos de sus formas. La empatía y la sorpresa, el revuelo de ideas de una mente tan alejada de la academia y cercana a la intuición y la naturaleza. Un sueño inalcanzable que ahora puedo plasmar en las imágenes de esta muestra extraordinaria que visita Madrid hasta el 30 de junio.

paul kleePaul Klee. Estudio de color.

paul klee el nielsen

Paul Klee. El Nielsen. 1915

paul klee maestro de la bauhaus

Paul Klee: maestro de la Bauhaus. Fundación Juan March. Madrid. Hasta el 30 de junio de 2013. 

Posteado por: Concha Huerta | 30/04/2013

Caperucita en Manhattan

Ayer encontré en el periódico un artículo que me ha traído buenos recuerdos. Un homenaje a Carmen Martín Gaite,  la autora española que más se estudia en las universidades americanas, coincidiendo con el congreso que se celebra estos días sobre su obra en El Boalo, la localidad madrileña donde vivía su familia y donde su hermana Ana le está construyéndo una casa museo.

Visitamos a Ana el pasado otoño para comentar con ella Retahílas, gran novela de Carmen Martín Gaite que habíamos seleccionado en nuestro Club de Cultura. Nos sorprendió la vitalidad de Ana. Una mujer culta, libre, independiente hasta límites insospechados que dedica su vida a preservar la obra de su hermana. Y es que Ana ya  ha cumplido 88 años.

También una tarde ventosa y fría. Tras un almuerzo en El Boalo a base de cordero asado y natillas, nos enseñó su casa y el anexo donde recopila los recuerdos de su hermana. Cartas, muebles, fotografías, retratos. Luego un té en salón y un torrente de anécdotas entre risas y sorpresas. Qué suerte poder conocer los secretos de la autora tan de primera mano.

Ese pazo estaba al lado de mi casa. Allí vivían dos familias, nosotros y aquella. Incluso teníamos una puerta que comunicaba las dos fincas. Era un poco como nuestra casa. Ahora en el pazo hay una foto de Carmiña. Nos comentaba hablando sobre Retahílas.

Y sobre Caperucita en Manhatan, la obra que escribió cuando perdió a su hija. Cuando volvió de Nueva York se instaló en El Boalo. Le daba miedo volver a su casa. Yo le preguntaba cada día qué tal la escritura. Ella decía que no salía nada. Hasta que un buen día me leyó Caperucita en Manhattan. Y me eche a llorar. Porque me pareció increíble que una persona que ha perdido a una hija, que es lo peor que te puede pasar en la vida, no le tenga rencor a la vida, confíe en los demás y sea capaz de escribir ese canto a la libertad.

Al terminar nos despedimos con pena mientras Ana nos contaba su sueño, que esta casa que había contenido tanta literatura se convierta en una residencia de estudios sobre la Generación de los 50. Y así el legado de Carmen Martín Gaite se entrelace con las letras de Ferlosio, Laforet, Aldecoa, Bonet, y tatos otros escritores, niños de la postguerra. Un sueño que espero pueda ver realizado en esta villa tan bella. Frente a la sierra de Madrid donde la Maliciosa atesora las últimas nieves cada primavera.

???????????????????????????????Biblioteca de Carmen Martín Gaite.

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Vista de La Maliciosa desde la terraza de la casa. Fotos: C. Huerta

Congreso internacional, Un lugar llamado Carmen Martín Gaite. Organizado por la Universidad Autónoma de Madrid y el Ayuntamiento de El Boalo. Del 23 al 26 de abril de 2013.

Posteado por: Concha Huerta | 26/04/2013

Luna de abril

Noche de insomnio. El calor espanta el sueño. Un calor seco e insólito en abril. Aparto las sábanas enredadas. Los sonidos de la calle se difuminan en montes de arena dorada. Intento una y otra vez alcanzar la cima bajo un sol que ciega. Abro los ojos con la garganta reseca. Una luz brillante se cuela bajo la puerta. Cruzo el pasillo y encuentro la cocina bañada en una luz plateada. Una esfera blanca y perfecta flota frente a la ventana.

-        ¿Qué haces en mi terraza?-.

-         Me he desprendido del cielo-.

-        Imposible. La Luna no puede caerse.

-        Solo soy una luna de reserva. La Luna se marchó con el Sol a los trópicos-.

-        No sabía que los satélites tuvieran suplentes-.

-        Resulta muy cansado orbitar constantemente. Le advertí que no estaba preparada- La luna suplente llora y se encoge a cada lágrima.

-        ¿Preparada para qué?-.

-        Para iluminar las corrientes del firmamento-.

-        Qué tontería. Todo el mundo sabe que en el cielo no hay corrientes-.

-         Pues todo el mundo se equivoca. El firmamento está inundado de caminos de almas en suspenso- .

-        ¿Almas en suspenso?-.

-        Las almas que transitan entre la tierra y el cielo.

-        ¿ Las almas de los enfermos?

-        Exactamente. Y si no consigo volver a iluminarlas se perderán para siempre.-La luna del tamaño de un balón desprende lágrimas de plata.

-        ¿Y cómo te has caído?-.

-        Me acerqué demasiado buscando algún poeta entre vuestras gentes.

-        ¿Y no puedes saltar de vuelta al cielo?-.

-        Necesitaría mil sonetos y casi ya no quedan en esta Tierra – dice sorbiendo una lágrima  con su esfera de muñeca.

-        ¿Me puedes mostrar el camino?-.

-        Esta ahí delante, donde luce la estrella más brillante-.

-        Creo que puedo ayudarte. Espero que un golpe no te haga  mucho daño. -.

-        Solo me daña la indiferencia-.

-        Cuando quepas en mi puño te coloco en un tee y te lanzo con un driver-.

-        Una rima sorprendente, inusual y moderna, puede que resulte-.

Calculo una línea entre Venus y la terraza y suelto los brazos en una arco perfecto que cruza el aire con un silbido. Al impacto se desprende una estela brillante que se pierde en las alturas. Mientras se aleja, me parece ver en su rostro dibujada una sonrisa. Se me doblan las rodillas, me arrastro al cuarto y me derrumbo sobre la cama.

Suena una alarma. En cuanto abro los ojos me llaman al telefono.

-        Qué nochecita. El sofá era una piedra. Estoy deseando que nos den el alta. – dice mi hermano soñoliento.

-        Pues yo tampoco he pegado ojo. Y además he tenido un sueño extraño. La luna se había caído en la terraza y la mande con un driver perfecto de vuelta al cielo. ¿Tu la viste?.  Ayer tuvimos luna llena. La luna de Abril. -

Foto: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 23/04/2013

Día del Libro

Hoy celebramos el Día del Libro, ese compañero infatigable que nos ayuda a viajar y ensanchar horizontes. Cuantas horas habré pasado buceando entre sus páginas, devorando capítulos admirando las intrigas de sus páginas. Cuantos mundos esculpidos en letras negras. Cuantos sueños heredados de otras épocas.

Había pensado hacer un  recorrido por mis librerías favoritas, Fuentetaja y Troa, acercarme a la lectura de una amiga del Quijote en el Círculo de Bellas Artes, un 23 de abril nos dejaron Cervantes y Shakespeare,  y reunirme con mis amigas del Club de Lectura. Sin embargo pasaré el día entre las cuatro paredes naranjas de una clínica acompañando a mi hermano en una de esas duras pruebas con que nos sorprende la vida.

Hoy es el Día del Libro. Algunos piensan que sus días están contados. Yo estoy segura de que compartiré con ellos mi futuro. Nada mejor que recorrer algunas páginas para sobrellevar las horas de incertidumbre y espera. Para iluminar nuestra vida diaria. Buena lectura y buena compañía. Yo no puedo dormir sin tener un libro en la mesilla.

Estoy terminando una novela que tiene la virtud de levantarme el ánimo. Si te abrazo no tengas miedo, de Fulvio Ervas, sobre el viaje que transformó la vida de un padre cansado de terapias tradicionales y alternativas y su hijo adolescente autista, una historia basada en hechos reales que contagia optimismo, humanidad y empatía. Una buena elección para regalar en este día.

Y vosotros, ¿qué libro regalaríais?

si-te-abrazo-no-tengas-miedo-Si te abrazo, no tengas miedo. Fulvio Ervas. Traducción: Maribel Campmany . Editorial Seis Barral. Barcelona. 2013. 304 págs.

Posteado por: Concha Huerta | 19/04/2013

Pequeños paraísos

Ayer me levante agotada. Pase la noche  dando vueltas, abriendo y cerrando la ventana. Un calor veraniego sorprendió a Madrid tras semanas de lluvia. Concilie el sueño a las cinco y media con el arrullo del mar que utilizo cuando el insomnio me desvela. Nada más relajante que escuchar la cadencia de las aguas bendiciendo las arenas. 

Por la mañana listas y carreras. Uno de los taxis me sorprendió con los sonidos de una flauta sobre cuerdas. Una melodía New Age que trasladaba a un centro de meditación o un spa en medio de la Metropoli. Con este tráfico demencial con tanta huelga tengo que relajarme. Me explicó el joven al volante. Le di la enhorabuena. Todos podemos encontrar nuestro propio paraíso con un poco de imaginación y buenos recuerdos.

???????????????????????????????Sunny Island. Miami. Foto: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 16/04/2013

Sueños tropicales

Ayer soñé que caminábamos por un sendero de arenas blancas entre helechos y palmeras bananeras. Racimos de orquídeas decoraban las ramas de un magnolio centenario. Mas allá palmeras de troncos altísimos que se abrían como fuegos vegetales en un cielo prístino. En el silencio de la mañana aves de plumas tornasoladas arrullaban a sus crias con silbidos.

El sendero se abría a una playa de arenas blanquísimas frente al océano turquesa de aguas revueltas. La brisa calentaba nuestras mejillas jugando con las cabelleras revueltas. Sobre la arena caracolas y conchas escarlatas, tesoros marinos que la corriente ofrecía con alegría. El agua cargada de espumas transformaba nuestras pantorrillas en colas de sirenas.

Nos tumbábamos sobre la arena bajo un sol que devolvía a nuestros cuerpos la energía perdida tras un invierno demasiado frio y húmedo. Una formación de pelicanos sobrevolaba la costa a veinte metros de altura. Me habría gustado poder unirme a ellos y descubrir otros paraísos tropicales. Al despertar me sorprendió la piel bronceada de mis manos. Una sonrisa.

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Fotos: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 11/04/2013

Dos Mujeres

Esta semana, hemos perdido a dos mujeres singulares. Margaret Thatcher, la Dama de Hierro británica, y Sara Montiel, la campesina de Campo de Criptana que conquistó Hollywood. Una rubia decidida, anglosajona de los pies a la cabeza, y la otra una morena de raza destilada en lo más profundo de La Mancha. Se llevaban tres años y sin duda dejaron una huella en la historia. Una historia normalmente escrita por y para hombres.

Margaret Thacher tuvo el merito de hacerse un hueco en un mundo de hombres, el partido conservador británico. Y no solo un hueco. Se hizo cargo de una nación en decadencia y trabajo sin descanso y con firmeza para devolverle el lugar que ella creía le correspondía en Europa. Nacida para mandar, nunca le preocuparon los sacrificios para alcanzar sus metas a costa de su propia imagen, alabada y odiada hasta su muerte.

Sarita logro el sueño de toda niña de posguerra, alcanzar la fama y codearse con las estrellas de Hollywood. Y nada menos que con Gary Cooper, ídolo de mi propia madre, James Dean  y Burt Lancaster. Un cuerpo voluptuoso y una mirada rebelde fueron sus armas para conquistar las Américas. Y después gracias a un último cuplé, nuestra patria, donde levantó deseos de toda una generación de españoles y las envidias de sus parejas.

Me encontré a Margaret Thacher la primavera pasada en Claridge’s. Casi no reconozco su figura diminuta entre cuatro caballeros de negro. El cabello la delataba, perfectamente peinado y controlado como todo en su vida, desde los estudios en Oxford hasta su carrera como primera ministra en los ochenta, una carrera forjada con convicción y esfuerzo, nuestro mejor hombre en Europa, en palabras de Reagan.

La última foto que vi de Sara Montiel me dejó turbada. Una capa gruesa de maquillaje intentando redibujar un rostro ajado por el tiempo y los excesos. Pobre Sarita. Cuanto debía dolerle descubrirse cada mañana frente al espejo. Pero los años no pasan en balde y la belleza es probablemente el adjetivo más efímero.

Margaret y Sara nos abandonaron el lunes. El día y la noche, el norte y el sur, la frialdad de la primera dama británica y la sensualidad de nuestra mejor cupletista. Azares del destino unen estas dos vidas en un mismo día. Dos Mujeres con mayúsculas que sin  duda revolucionarán el cielo y el infierno.

Margaret_ThatcherMargaret Thacher

sara-montiel1

Sarita Montiel

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