Posteado por: Concha Huerta | 06/05/2019

A German Life

Hemos tenido la suerte de poder ver este sábado a Maggie Smith en su nueva pieza de teatro, A German Life, en el Bridge Theatre de Londres. Y digo la suerte, porque hacia mas de 12 años que no actuaba en un escenario.

Maggie Smith comienza y termina la obra sentada en el salón de la residencia donde Brunilde Pomsel, el personaje real que interpreta magistralmente, está siendo entrevistada por la televisión austriaca. Una mujer de 102 que trabajó en el ministerio de propaganda de Goebbels en la segunda guerra mundial.

Maggie transformada en Brunilde comenta sus recuerdos de una vida que podría haber sido como la de cualquiera. Nacida en el seno de una familia modesta en Alemania se hizo secretaria y sus dotes de taquígrafa la llevaron a trabajar en Berlín para una compañía de seguros, la radio estatal y finalmente para el mismo Goebbels.

Llama la atención la ingenuidad política de una joven que pidió a una amiga judía que la acompañara a inscribirse en el partido nazi como le habían “sugerido” su jefe en la Radio y como asegura que las secretarias del ministerio de propaganda no estaban al corriente de los horrores que los Nazis estaban perpetrando, aunque en un momento revelador confiesa que no querían saber nada de lo que estaba ocurriendo.

Maggie Smith captura de una manera brillante cómo en la vejez coexisten la vaguedad y los momentos de lucidez de la memoria. A través de sus expresiones, tonos de voz y del acompañamiento de las manos consigue dar una vitalidad a los recuerdos que nos deja absortos desde la primera escena. Tanto es así que termina en el borde mismo del escenario sin que te hayas dado cuenta de se ha ido desplazando hacia delante.

La actuación de Maggie Smith quita el aliento y hace que los 100 minutos que dura la obra nos hayamos quedado con la boca literalmente abierta. Como es posible que a los 82 años pueda sostener un monólogo con esa intensidad. Qué gran dama de la escena. Todo un privilegio el haber podido verla.

A German Life, de Christopher Hampton. Con Maggie Smith. Bridge Theatre. Londres. Hasta el 11 de mayo de 2019.

Posteado por: Concha Huerta | 14/01/2019

Propósitos de Año Nuevo

No entiendo cómo pasa el tiempo tan rápido. Hace nada estaba preparando la Navidad y ya estamos en la segunda quincena del 2019. Descubrí esta mañana un poco de brillantina sobre la repisa de la chimenea, restos de una guirnalda dorada que vestia el salón estos días de fiesta. Qué pena me dio  este año guardar el belén y recoger las bolas de cristal que lucían entre las ramas del árbol. La casa vestida de Navidad es siempre tan alegre.

Ahora vuelta a la rutina de listas, billetes y maletas. Aprovecho el sol del mediodía para pasear por el borde de la costa que mañana abandono rumbo al invierno castellano y después al de Londres, a las noches bajo cero y las mañanas caminando sobre el hielo. Confieso que a mí el frío no me va nada. Una bendición el sol y tiempo tan templado con que hemos comenzado este año en Cascais.

Este año va a ser un año diferente, el primero sin ti mamá, así que he decidido establecer nuevas rutinas. Estoy pensando en dar clases de canto y apuntarme a clases de danza de salón. Me encantaba cantar y bailar contigo. Aunque con la vida nómada que llevo va a ser un poco complicado organizarme, pero como dice el refrán querer es poder. Y así donde quiera que estés podrás disfrutarlas conmigo.

También quiero aprovechar al máximo la compañía de mis amigas y amigos, para mí siempre tan queridos, y visitar a la familia que cada año va aumentando con un montón de bebés monísimos, nada menos que 10 en estos últimos 4 años. Cuanta alegría dan los críos. Y cuantos buenos recuerdos de cuando yo tambien compartía la vida con la mia.

En fin, aunque un poco tarde, quería desearos todo lo mejor para este año 2019, el Año del cerdo, mi año, según el horóscopo chino. Aunque no estoy muy puesta en este horóscopo espero que sea también vuestro año. Que podáis disfrutar de vuestras familias y amigos, con nuevos proyectos, buena salud, en paz y armonía y que el 2019 os traiga muchas alegrías.

Con mis mejores deseos para todos,
Concha Huerta

Cascais. 14.01.2019. Foto: Concha Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 11/11/2018

Lágrimas de niña

Otro día de lluvia. El cielo encapotado no deja pasar un rayo de sol. Bajo a la cocina a prepararme un té caliente. Tras la ventana, empañada de vaho y gotas, el constante repiqueteo del agua que se precipita con rabia desde las tejas al suelo. En la sala descubro el jardín anegado de hojas y agua, la piscina a punto de desbordarse, los desagües arrastrando macetas sobre la hierba.

Habría que retirar las macetas, desbrozar las rejillas y recoger las hojas de la piscina. Y yo frente a la ventana paralizada, incapaz de hacer nada. Observando el mundo exterior con ojos que no ven nada. Esta lluvia tan intensa y descontrolada no me parece nada. Nada de nada. Comparada con la pena que siente mi alma de niña desde tu partida.

Han pasado casi tres meses desde que tu corazón dio su ultimo latido y con él perdí la alegría que me daba disfrutar de tu compañía. Ya sé que estabas muy débil, que no tenías fuerzas para nada, que estabas harta, repetías con voz cada vez más trémula. Pero yo me había empeñado en que estuvieras a gusto y tranquila y contaba con tu presencia algunos días más, algunos meses. Las dos Conchitas, “Conchita mayor y Conchita joven“, como tu decías.

Vuelvo al dormitorio. Dudo si vestirme para salir o quedarme en la cama. Observo las sábanas húmedas por las lágrimas que desbordaron anoche mis ojos, como todas esas otras noches donde no puedo dejar de sentir tu ausencia. Respiro hondo. Intento recrear ese momento mágico en que mi cabeza reposaba sobre tu pecho y me pasabas la mano por el pelo, como cuando era una niña.

Vuelvo al salón. Me siento frente al ordenador y dudo. Hoy había pensado hacer la lista de las cosas que necesitaré en el viaje que M ha organizado en diciembre. Un viaje para animarme. Pobrecilla. Ya no sabe que hacer conmigo. Yo no me decido. Observo las letras blancas sobre los cuadrados negros y tampoco me dicen nada. Hace meses que no me animo a componer palabras ni rimas.

Recibo un mensaje de mi hermano, necesita una información urgente. Vuelta a los papeles, a las cifras, a los formularios. Rebusco entre los mensajes de la familia y encuentro el texto que escribí cuando nos dejó nuestro padre, “En tu despedida”. Un texto hermoso y sentido que publiqué en esta bitácora hace mas de tres años. Me pregunto cómo es que no he sido capaz de escribir nada hasta ahora para despedirme de mi madre a la que tanto quería.

Observo su rostro armonioso y sereno de aquella foto de juventud que cautivó a mi padre cuando la conoció en Cádiz, enmarcado en plata sobre la mesa. No me extraña que papá se quedara prendado contigo. Guapa, elegante y con esos ojos entre verde y azules que quitaban el aliento. “Mi mamá es la mamá más guapa del mundo”, yo siempre le decía. “Mami, te quiero mucho. Contigo aun puedo ser una niña“. Pero ya no. La niña se fue contigo.

Sigue lloviendo. No sé hasta cuando lloverá, pero seguro que dejará de llover en algún momento. Es ley de vida. Me siento en el salón y enciendo la Tv. Dicen las noticias que mañana las nubes darán paso a un cielo resplandeciente y subirán las temperaturas. Espero de corazón que así sea, que el sol salga definitivamente y devuelva la vida a mi jardín marchito. Y que brille con la suficiente fuerza para secar mis lágrimas de niña.

  Conchita Soto con 17 años. Foto de mi padre.

Posteado por: Concha Huerta | 15/04/2018

Recomiendo: la última de Fred Vargas

Quería recomendar una novela, Cuando Sale la Reclusa, de Fred Vargas, que me ha tenido varias tardes en vilo. La última entrega de la serie del comisario Adamsberg, un policía marcado por una sensibilidad extraordinaria hacia los pequeños detalles que le hace avanzar las investigaciones por caminos poco ortodoxos.

Tras unas merecidas vacaciones en Islandia, el comisario Adamsberg se interesa por la muerte de tres ancianos por picaduras de reclusa, una araña esquiva y venenosa, en ningún caso letal. Intrigado por el extraño suceso comienza a investigar a espaldas de su equipo, enredándose inadvertidamente en una delicada y compleja trama, llena de equívocos y profundas conexiones, cuyos hilos se remontan a la Edad Media. Solo sus intuiciones, tan preclaras como dolorosas, serán capaces de desenmascarar a la más perfecta tejedora.

Cuando Sale la Reclusa es la obra más ambiciosa de Fred Vargas, reina indiscutible de la novela negra europea. En ella se entrecruzan con maestría todos los temas que han convertido la publicación de cada una de sus novelas en un auténtico acontecimiento literario, tanto para la crítica como para los lectores: el medievo, la arqueología, los mitos, el mundo de los animales y, por supuesto, la descripción detallada y poderosa de los oscuros laberintos del alma humana.

Una lectura apasionante que recomiendo a los amantes del género policiaco.

Cuando Sale la Reclusa. De Fred Vargas. Traducción: Anne-Hélène Suárez Girard. Editorial Siruela. 2018. Colección Nuevos Tiempos. 408 págs.

Posteado por: Concha Huerta | 13/02/2018

Estrenos en Londres: John

Tarde de lluvia y frio, entramos en una sala del National Theatre para ver John, la última obra de Annie Baker , una de las dramaturgas más originales del momento. Tras el éxito de The Flick, premio Pulitzer en 2014, Baker vuelve a tratar los temas que le obsesionan, la soledad, la angustia de sentirse atrapado en una vida diaria y la búsqueda del amor.

Una anciana abre las cortinas con paso sosegado. En el escenario, el interior de un hostal atiborrado de colecciones de muñecas, ángeles y lámparas que un cierto aire hogareño a un B&B en Gettysburg, lugar de una de las más sangrientas batallas de la historia de Guerra Civil Americana. Una escalera da a los cuartos que no se ven, nombrados con soldados de la época, un reloj de péndulo y hasta el comedor transmiten una sensación inquietante y algo siniestra.

Mertis, brillantemente interpretada por Marylouise Burke, es una enfermera jubilada propietaria del hostal, que se declara neo platónica y se vuelva en los problemas de sus escasos huespedes. La semana despues de Thanksgiving,  recibe a una joven pareja cuya relación está en las últimas, podemos escuchar el murmullo de sus discusiones cuando suben al cuarto y las recriminaciones contínuas mientras desayunan. Miles de objetos inanimados les observan.

Elias, interpretado por Tom Mothersdale, es un informático depresivo obsesionado desde niño con Gettysburg y de adulto con llevar al extremo a su pareja. Jenny, Anneika Rose,  soporta sus cambios de ánimo como puede culpable quizá por haberle traicionado con un tal John en el pasado aunque no sabemos si esa relacion aun continua y que mantiene a Elias y a Jenny unidos. Completa el cuarteto Genevieve, June Watson, la amiga ciega de la dueña que está convencida de que su difunto exmarido, que también se llamaba John, la ha poseído. Sus excentricidades y locuras sirven para decir proclamar verdades como templos en un mundo centrado en el egoismo.

La dirección de James McDonnald está centrada en lo que está pasando en cada momento, no en la trama, siguiendo la línea de la autora Annie Baker. John no es una obra en la que vayamos a encontrar una estructura clásica de presentación, nudo y desenlace, sino un espejo que acerca al espectador a los sentimientos de cuatro personajes comunes y corrientes, unidos en el mismo espacio por una coincidencia. Todos tenemos algo de ellos en nuestras vidas. Una experiencia diferente para los amantes del teatro intimista y vanguardista.

NT - JOHN by Annie Baker, Dir James Macdonald

June Watson,  y  Marylouise Burke en John.

anneika-rose-and-tom-mothersdale-122133-600x350Anneika Rose y Tom Mothersdale en John.

John.  de Annie Baker. National Theatre, Londres, hasta el 3 de Marzo. Box office: 020-7452 3000.

Posteado por: Concha Huerta | 01/01/2018

FELIZ AÑO 2018

Este año que comienza estoy segura que va a ser un año muy especial. Hoy por ejemplo se da un hecho curioso. Todos los mayores de edad habrán nacido en el siglo XX y los menores en el XXI. Y va ser especial porque nosotros vamos a hacerlo especial. Tomandonos cada dia con cariño y esfuerzo, intentando que la paz germine dentro de nosotros y asi podamos compartirla con los que nos acompañan en el camino con cariño y alegría.

Y que mejor que compartir unas sonrisas de la mano del genial Einstein para alegrarnos este primer día de 2018.

“La mente es como un paracaídas… Solo funciona si la tenemos abierta”.

“Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas”.

“La imaginación es más importante que el conocimiento”.

“El mayor misterio del mundo es que resulta comprensible”.

“La educación es lo que queda una vez que olvidamos todo lo que aprendió en la escuela”.

“Lo importante es no dejar de hacerse preguntas”.

“Nunca pienso en el futuro. Llega demasiado pronto”.

“Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo”.

“Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”.

Feliz Año 2018!!!

feliz-2018

Posteado por: Concha Huerta | 22/12/2017

Pizza Man review

Etcetera Theatre. 8 pm. Alice y Julie se relajan tras una noche surrealista. Eddie consiguio salir finalmente del apartamento, transformado por una experiencia que nunca imagino cuando fue a entregar una pizza. Julie duda que todo el esfuerzo por vengarse de los hombres no haya servido para nada. Alice le reprocha que “su verdadero problema” es haber tenido una infancia privilegiada y no haber sido criada como una niña judía (otras carcajadas). Qué es mejor, ir por la vida como Julie con una sonrisa perenne y que la gente se aproveche o la ignore hasta terminar perdiéndola o no esperar nada de nada como Alice.

Alice lo tiene claro, Julie recuperará su sonrisa. ¿Acaso esa noche no ha conseguido volver a llorar después de tantos años sin lágrimas? Con lo malo  que debe ser para la salud mantener todo ese liquido en el cuerpo (otra tanda de carcajadas). Y se da cuenta de que con tanto ajetreo tratando de seducir al pobre Adam e impedir que Julie cometiera alguna locura, no se ha acordado ni un momento de Jerry, el amante que aquella fatídica tarde la había dejado en la estacada. Algo positivo de una noche desquiciada. Bueno, eso y no haber matado ni herido a nadie (más carcajadas).

“Buenas noches Jerry” se despide Alice de Julie saliendo de la escena. ¿Jerry? Repite Julie desesperada. Otra vez no, por favor.

Entra la música y comienzan los aplausos como cada noche después de las funciones. Marta da Silva, Katherine Kerman y Adam Strawford saludan con ojos brillantes, se despiden al fin del teatro que ha sido su casa estas semanas y de unos compañeros con los que han compartido tanto esfuerzo y la ilusión de traer Pizza Man al circuito Fringe de Londres.

Marta da Silva borda a esa Julie medio alcoholizada que se revela contra los problemas de género mientras intenta recuperar el sentido de una vida marcada por las decepciones y las reglas. Apasionada, brillante, contruye un personaje y unos diálogos de los que dejan huella.  Katherine Kerman interpreta de manera muy natural a la desbordante Alice, incapaz de centrarse en algo que no sea la comida y Adam Strawford convence como el repartidor treintañero que se apunta a un bombardeo.

Entre los tres consiguen arrancar carcajada tras carcajada a un público que a los cinco minutos está completamente entregado a la obra, los temas de Pizza Man nos llegan de cerca, y a la salida comenta entusiasmado lo que ha disfrutado en esa hora larga de buen teatro. A alguno incluso le ha gustado más que un clásico de Shakespeare que vio la semana pasada. No podíamos esperar más de esta primera experiencia de Starbound Theatre. Cuanta alegría.

Enhorabuena al cast de Pizza Man por un trabajo realmente excelente. A la directora Madison Maylin y al equipo, Stacy Sandford y Daniel Julián por su colaboración indispensable al proyecto.  Tambien  quiero agradecer la generosidad de nuestros patrocinadores, Jesús Huerta, Diego Huerta, Emilia Huerta y Juan Huerta. Sin ellos no habría podido hacerse realidad este sueño. Y a todos los que se han acercado a ver la obra a Londres, público y amigos y en especial, a los que han venido desde Lisboa, Bruselas y Madrid. Un millón de gracias a todos.

Marta da Silva & Katherine Kerman

Marta da Silva & Katherine Kerman en Pizza Man

Marta da Silva & Adam Strawford 3

Adam Strawford & Marta Da Silva en Pizza Man

Adam Strawford & Katherine Kerman (2)

Adam Strawford & Katherine Kerman en Pizza Man

Marta da Silva as Julie (2)

Marta da Silva como Julie. Pizza Man

Katherine Kerman as Alice

Katherine Kerman como Alice. Pizza Man.

Adam Strawford as Eddie

Adam Strawford como Eddie. Pizza Man. Fotos: Concha Huerta.

 

Posteado por: Concha Huerta | 06/12/2017

Pizza Man

Quería recomendar una comedia, Pizza Man, que se estrenó ayer en el Etcetera Theatre de Londres. La primera producción de Starbound Theatre, la compañía que Marta da Silva y yo creamos a principios de año para tratar temas de identidad y en el papel del hombre y la mujer en la sociedad moderna.

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Marta da Silva como Julie, Adam Strawford como Eddie y Khatherine Kerman como Alice

Un proyecto que nos ha llevado buena parte de este año y que ayer por fin hemos visto realizado. Camden Town, 7 de la tarde. La sala abarrotada. El público entregado desde la primera escena. Apenas se podía seguir el texto entre tanta carcajada. Al final una salva de aplausos seguidos de bravos. Nunca hubiéramos imaginado una noche más perfecta.

Escrita en 1982 por Darlene Craviotto, Pizza Man es una comedia alocada sobre las diferencias de sexo y la venganza. La autora, afincada en Los Ángeles, ha trabajado durante 25 años en la industria del entretenimiento, recibiendo el reconocimiento de múltiples premios. Su obra de teatro más conocida, Pizza Man, también premiada, ha sido representada ya en varias lenguas.

pizza man

Viernes por la noche, Nueva York agosto. Julie, una mujer perfecta que siempre ha seguido las reglas, intenta ahogar en alcohol sus problemas. Le acaban de despedir por no acceder a las proposiciones de su jefe y no sabe cómo pagara la renta. Alice, su compañera de piso, llega desesperada y hambrienta. Su novio ha decidido volver con su mujer después de 18 meses de falsas promesas. Julie propone una extraña venganza, Alice accede siempre y cuando pidan una pizza, necesita urgentemente comer algo para lidiar con la tristeza. Cuando llega el repartidor la noche se vuelve inesperadamente salvaje y muy muy divertida.

Para la directora artística de Starbound Theatre, Marta da Silva, Pizza Man es un ejemplo excelente del tipo de teatro que queremos promover en este proyecto. Los temas de Pizza Man están en plena efervescencia con la ola de denuncias de acoso sexual que está tambaleando los cimientos de la industria a ambos lados del atlántico. Nuestra idea es tratar estos temas tan delicados manteniendo todo el humor y la audacia del texto de Craviotto.

pizza man cast

Khatherine Kerman, Marta da Silva y Adam Strawford

Bajo la dirección de Madisson Maylin, la impetuosa Julie, interpretada por Marta da Silva, la desaforada Alice, por Khatherine Kerman y el ingenuo repartidor Eddie, interpretado por Adam Strawford, han superado con creces nuestras expectativas. Enhorabuena por su gran trabajo con un texto lleno de cambios de ritmo, indispensables para funcione una comedia.

También quería mencionar a nuestro director de escenario, Daniel Julian y a nuestra ingeniera de luces y sonido, Stacy Sandford, sin su colaboración nada de esto habría sido posible. Mi mas sincera enhorabuena a todos por un trabajo estupendo.

Pizza Man de Darlene Craviotto. Etcetera Theatre Camden. Londres. Hasta el 9 de diciembre.

Entradas: https://www.ticketea.co.uk/tickets-theatre-pizza-man-by-darlene-craviotto

Posteado por: Concha Huerta | 24/10/2017

Wings (Alas)

Quería recomendar una pieza teatral que vimos ayer en Londres. Se trata de Wings de Arthur Kopit. La pieza escrita en 1976 para la radio, ha sido completamente transformada por la directora Natalie Abrahami con la decisión de mantener a la protagonista, una fantástica Juliet Stevenson, flotando sobre la escena durante toda la pieza.

En efecto, Stevenson parece a veces un paracaídas, otras un pañuelo que arrastra el viento, una muñeca rota que se arrastyra por el suelo mientras no deja de hablar, al principio demasiado veloz para comprenderla, creando un efecto físico de verdadera angustia de los afectados como la protagonista por un ictus.

Porque Wings es ante todo un ensayo sobre la desconexión entre el cuerpo y el cerebro que nos acerca a una enfermedad que no solo afecta a nuestros mayores. Hay una conferencia TED muy interesante sobre este tema, My Stroke of insight, en la que la neurologa Jill Bolte Taylor explica su experiencia cuando sufrio un ictus masivo con tan solo 32 años. Os dejo el link por si os interesa.

Volviendo a la pieza, la interpretación de Juliet Stevenson  es el corazón de la pieza. Es capaz de recitar a velocidad de vértigo mientras da vueltas, vuela sobre la escena y se estremece  impotente, en esa antigua aviadora Emily Stilson que ha perdido el control de su mente. Poco a poco, la rehabilitación la acerca a otros pacientes y terapeutas que al principio le parecían enemigos dispuestos a arrancarle alguna información que ella sencillamente había olvidado. ¿Cual fue el primer presidente de USA?, ¿Donde ha nacido?…

Los que tenemos cerca a algun afectado por un ictus, sabemos el esfuerzo titánico que han tenido que hacer para recuperar algunas de sus funciones basicas. Emily pregunta a la terapeuta como ella escoge las palabras para decir lo que quiere decir, la terapeuta le contesta que no lo sabe y ella replica enfadada. Pues si tu no lo sabes ¡cómo demonios lo voy a saber yo!

Porque la frustración y el enojo invaden a Emily desde que se enfrenta a su nuevo reto. Poder comunicar lo que piensa de un modo que otros puedan entenderla. Un acierto escribir una pieza sobre este tema. Wings conmueve y sorprende. Sobretodo gracias a la soberbia interpretación de Juliet Stevenson, actriz con mayusculas.
wingsWings de Arthur Kopit. Dirección, Natalie Abrahami. Con Juliet Stevenson. Teatro Young Vic. Londres. Hasta el 4 de noviembre de 2017.

Posteado por: Concha Huerta | 11/09/2017

En Canterbury

Llegamos a Canterbury en el tren de las 11. El tiempo justo de dejar las maletas en el hotel y adentrarnos por las callejuelas del centro. Caminamos por St George entre fachadas históricas. Las del Museo Real con sus paredes de grava, otras con ladrillos como escamas, típicos de la zona, o blancas rodeadas de maderos como The Old Weavers junto al canal que data de 1500. Tras las Westgate Towers (torres del oeste), única construcción medieval que se conserva en el centro, el río Stout serpentea tranquilo.

Una parada en el Café du Soleil donde almorzamos. Cocina al horno de leña con influencia mediterránea. Comenzamos con un entrante especialidad de la casa, mousse, paté y pechuga ahumada de pato. Delicioso. Luego una pizza hecha en el horno de la casa. Muy fina y crujiente. Terminamos con fruta de verano horneada. Un almuerzo sano y ligero. Llama la atención la cantidad de restaurantes de comida natural, vegana y sin gluten de Canterbury.

A la salida nos acercamos a los jardines del Westgate, las plantas resplandecen con la llovizna. Este año ganaron el concurso de mejores jardines de la zona. Dalias, margaritas, lilas, amapolas en un popurrí en apariencia descuidado que resaltan entre arcos medievales. Realmente bello.

Volvemos hacia la puerta de acceso a la catedral, construida en 1502 memoria del hijo del rey Enrique VII. Ya en el recinto encontramos que el imponente edificio, construido entre el s. XI y el XVI, está siendo restaurado. Un sinfín de andamios cubren laterales y las bóvedas. Cuesta imaginar que pudieran construirla con tan limitados medios en la aquellos siglos.

El interior sobrecoge. Las altísimas columnas coronadas de arcos, unos de los más bellos ejemplos del gótico británico, entre vidrieras brillantes que dejan pasar una luz tenue que invita al recogimiento. En una capilla lateral, el “altar del martirio” marca el lugar donde Tomás Becket fue decapitado por los caballeros del rey Enrique II. Durante siglos los peregrinos se acercaron a honrar sus reliquias y con sus limosnas contribuyeron a restaurar el edificio. En la actualidad el Arzobispo de Canterbury es la cabeza de la Iglesia Anglicana.

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