Posteado por: Concha Huerta | 13/07/2010

Monte Mar

Mañana de sol y playa. Un descanso tras la agitación de la semana pasada. Los niños corretean por la orilla transparente de aguas mansas. El Atlántico mece su manto verde en compases ondulados. La brisa levanta cabellos y toallas. La brisa racheada que refresca los atardeceres en la costa.

Recogemos y nos dirigimos a Monte Mar, nuestro restaurante favorito de la costa. Nascimento nos saluda en la puerta y nos acomoda en la terraza abierta al océano. Un privilegio que añoro tras los largos encierros madrileños. En el camino descubrimos las capturas del día tras un mostrador transparente. Lubinas, meros, salmonetes de roca, mejillones, cigalas, bueyes de mar.

Pedimos almejas a Bullão Pato y gambas de la costa. Mientras esperamos, la inevitable bandeja de torradas manteiga, delicia portuguesa envuelta en mantequilla salada. Aparecen las almejas cocinadas en aceite, ajo y cilantro. No sé que me gusta más si el sabor a mar de los crustáceos o la salsa que apuramos con migas de pan tierno. Acompañamos el marisco con un Portal do Fidalgo bien fresco, el Albariño luso que ya recibió varios premios.

Llegan los principales, lulas fritas y filetes de pescada com arroz de berbigão, especialidades de la casa.  Los lomos de merluza aderezados con vino y limón antes del rebozado y las tiras de calamares se deshacen en cada bocado, algo inusual  la península. Al lado un arroz sabroso y suelto cocido en tomate y berberechos. Una delicia. Recuerdo una vez que rescatamos un bol de arroz desdeñado por otra mesa  y lo devoramos con el nuestro. Nascimento todavía recuerda aquella hazaña.

Los paladares rebosantes de texturas marinas. El aire inundado de espuma desprendida en cada batir de olas sobre las rocas que nos sustentan, el horizonte limpio e infinito que se abre hacia las Américas. Monte Mar.  El lugar ideal para restaurar las almas viajeras.

Foto: C. Huerta

Restaurante Monte Mar. Estrada do Guincho. Oitavos. Cascais. Telf.: +351 21 4869270

Portal do Fidalgo. 2009. Alvarinho. Provam. Monçao. Portugal.

Notas: Las almejas Bullão Pato reciben el nombre del poeta romántico Raimundo Bullão Pato, refinado gastrónomo. Filetes de pescada com arroz de berbigão, lomos de merluza rebozados con arroz de berberechos.  Lulas fritas, calamares a la romana.


Responses

  1. Como para mí no es hora de almuerzo todavía, la envidia cariñosa no llega a ser tanta Concha (esa envidia es las ganas de poder estar en un lugar así, pero alegrándose sinceramente de que otro esté allí disfrutando), y encima, con esa prosa tan tuya, con esas descripciones deliciosas que a uno le dan tantos datos para cuando pueda poner sus pies en ese lugar. Un gran abrazo y disfruta mucho, por vos…y por nosotros que te acompañamos a traves de esta ventana.

  2. Cuanto agradezco tus siempre dulces palabras. Un saludo desde Cascais.

  3. Un par de semanas sin pasar por tu “casa” y me encuentro en un lugar ideal con una comida suculenta descrita con mimo epicureista. Un placer!
    Un saludo desde Normandia (donde tampoco se come mal!)

    • Que agradable sorpresa. Espero que estes disfrutando de tu descanso normando. Gala
      Un saludo

  4. Tus textos se pueden oler, sentir y casi casi palpar. Gracias por compartir tus experiencias con nosotros.
    Charo

    • Charo cuanto me alegran tus palabras. Solo queria compartir estas delicias y dejar constancia por si alguna vez visitas estas tierras. Un saludo.

  5. que hambre me dio!!!!!
    Rox

    • Tu que puedes acercate a esta terraza privilegiada. Un saludo

  6. Tu siempre tienes algo para saciar el hambre, ya sea de música, pintura o de suculentos y deliciosos platos.
    Me encantaria probar el arroz de berberechos.
    Salut

    • Pensare en ti cuando vuelva a saborearlo. Saludos

  7. Bella crónica que invita al relax. Qué tiene Lusitania tan vivo para ti, que lo contagias con vehemencia en cada uno de tus escritos.
    Sabores, recuerdos y hasta olores puedo acceder desde tus letras.
    Un abrazo y disfruta

    • Me encanta como llamas a esta tierra, Lusitania. Suena a reino de cuentos y leyendas. un saludo

  8. ¡Que delicia acompañarte Concha! Oler, sentir, disfrutar a tu lado aunque los kilómetros nos alejen. Tus entradas son como goteos de esencias pulcras y casi físicas. Un verdadero disfrute de los sentidos.
    Un abrazo y disfruta cuanto puedas que todo se acaba!

    • Me alegra que disfrutéis con mis notas sobre los lugares y la gastronomia que mas aprecio. Saludos

  9. Que deliciosa descripción de una visita a la playa. Uno se imagina toda la comida y el paisaje. Ahhhh saludos

  10. Ya que no os puedo trae fisicamente por lo menos os acerco con palabras. El milagro de la informática.
    Un saludo

  11. He conocido en esta vida, apenas tres de los “siete mares”. Cada uno tiene su personalidad propia, así como sus mañas…. El Atlántico es mi preferido, por muchas razones. A pesar de todo, tu entrada me sumergió en recuerdos de infancia del Pacífico. 🙂

    • Quiza porque el mar es siempre variable. El Atlántico tiene una belleza inusitada en estas tierras. cada dia nos regala un cuadro nuevo. Me alegra haberte recordado a tu infancia. Saludos


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