Posteado por: Concha Huerta | 21/09/2016

Hacia la paz interior.

Esta mañana comencé el día con una sonrisa. Con una no, con varias, siguiendo los ejercicios que aprendí este verano en Hacia la paz interior de Thich Nhat Hanh, monje budista exilado de Vietnam en 1966, cuyas enseñanzas sobre la respiración consciente y la importancia de los pequeños acontecimientos de la vida cotidiana en la búsqueda de la armonía, han dado la vuelta al mundo.

Encontré esta joya en mi tienda favorita de productos naturales y me la
lleve de vacaciones junto con 10 volúmenes cargados de historia, investigaciones policiales y aventuras. Dado su pequeño tamaño y poco peso, decidí llevarlo en el avión y no pude dejar de leerlo en todo el trayecto.

Llevo unos años estudiando temas de salud y búsqueda de la paz interior. He asistido a varios cursos de psicología del bienestar, estudiado medicina china, dietas personificadas como la del grupo sanguíneo o la ayurvédica y prácticas de meditación. La oferta es enorme. Resulta difícil seleccionar entre tanto título. La búsqueda de la paz y la armonía es uno de las aspiraciones vitales del ser humano desde el principio de los tiempos.

El camino es un proceso individual que varía según las experiencias de cada uno. Por eso todas las ayudas son bien recibidas. Lo primero que me llamó la atención de Hacia la paz interior es el título, que tan bien resumía mi búsqueda. La introducción del Dalai Lama fue toda una sorpresa. Increíble encontrar en sus bellas palabras las conclusiones a las que yo misma había llegado sobre este tema.

Solo se puede lograr la paz mundial a través de la transformación interna del individuo; es un proceso difícil pero es la única vía. Solo cuando el amor, la compasión y la generosidad germinan en el interior de un individuo, este será capaz de crear un ambiente de paz y armonía. Esta atmósfera puede ser ampliada y difundida del individuo a la familia, de la familia a la comunidad y finalmente al mundo entero”.

Thich Nhat Hanh nos enseña que la paz está presente aquí y ahora, en nosotros y en todo lo que hacemos o vemos. Lo importante es estar en contacto con ella. Somos muy buenos preparándonos para vivir pero no tanto viviendo. Pero no debemos olvidar que la paz y la felicidad están a nuestro alcance en cualquier momento. Respirar conscientemente nos acerca a ellas.

No hay mejor modo de comenzar el día que con una sonrisa. “Ser capaces de sonreír en nuestra vida diaria no solo nos beneficia a nosotros sino a todo el mundo”. Thich Nhat Hanh nos regala algunas técnicas que ayudan a concentrarse en el ahora y descubrir la alegría que forma parte de nuestras vidas.

A mí me gusta especialmente la respiración de la sonrisa. Consiste en inspirar repitiendo mentalmente, inspiro y tranquilizo mi cuerpo, y exhalar repitiendo, expiro y sonrió. A las tres veces de repetirla me siento llena de vitalidad y energía, de paz y alegría. Espero que a vosotros también os ayude.

Feliz Día Internacional de La Paz.

hacia-la-paz-interior-thich-nhat-hanh

Hacia la paz interior. Thich Hhat Hanh. Editorial Penguin Random House. Barcelona 142 págs. 2012.


Responses

  1. Qué buena pinta tiene!!
    Concha, ya sé que no me paso mucho por aquí, aunque sí leo tus entradas cuando tengo un hueco.. Voy a hacer una exposición en Madrid el próximo fin de semana, por si te apetece pasarte: https://translucidoh.wordpress.com/2016/09/20/raices-y-sombras-y-exposicion-en-madrid/ . Eres de las primeras a las que seguí sobre temas culturales, por este mundo del blog, y si estás en la capital, sería un lujo que llegases. Un abrazo.


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